«Origen», el trabajo fotográfico sobre el agua del copiapino Gabriel Pérez

Gabriel Pérez Gárate es un copiapino que desde el año 2010 comenzó a dedicarse a la fotografía de aficionada, y luego inició su formación profesional el 2014 como fotógrafo. Desde ese entonces ha trabajado con los paisajes y la naturaleza de Atacama.

Aquí nos comparte su trabajo realizado en la zona y nos responde algunas preguntas que nos da una idea de la galería que dejó a disposición de Tierra Culta. También puedes conocer el prólogo a su expo que realizó Fabián Barraza haciendo click aquí.

¿Que te impulso a realizar esta serie de imágenes? ¿Por qué elegiste la costa de Atacama?
El verano del 2017 me di cuenta que estar en contacto con el mar me generaba una sensación de vitalidad indescriptible, sumergirse, perder los puntos de referencia del cuerpo, la gravedad, me remitía a la experiencia materna de estar en el vientre, por lo cual decidí intentar fotografiar cuerpos en el mar aludiendo a la manera en como me sentía dentro del agua. Decidí trabajar en las playas de Atacama porque nací en la ciudad de Copiapó y desde niño pasaba veranos enteros en el puerto de Caldera, durante los años he recorrido playas de la región y muchas de ellas son perfectas para bañarse y disfrutar, arenas blancas, aguas turquesas y verdosas, sin duda verdaderos oasis en el desierto.

¿Tomas el agua como símbolo de vida? Si es así, qué te parece que tantos humedales, ríos, lagos, hielos sean vistos como un bien privado alejado de su importancia simbólica y también la practica (por todo lo que significa para la vida)?
Veo el agua como un elemento cargado de fuerza y vitalidad. Por otra parte me parece insólito que exista una manipulación y apropiación comercial de este medio universal por parte de empresas privadas, las cuales hacen uso desmedido de este bien en beneficio propio, siendo que hoy este recurso debiese ser protegido con mayor fuerza, debido a su creciente escasez e importancia para el desarrollo de la vida.

¿Vez alguna relación espíritu – materia?
Según el científico Japones Masaru Emoto el pensamiento humano, las palabras, la música, entre otros estímulos, son capaces de cambiar las formas del agua, por lo tanto si el agua puede cambiar mediante estos estímulos, el ser humano que esta compuesto por un 70% de agua debiese comportarse de la misma manera. Existe una intrínseca relación entre el ser humano y el agua.

 

 

 

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