Desafiando a la árida Escuela Pandémica

En esta columna de opinión, el profesor César Piñones nos relata su experiencia en el III Encuentro Nacional de Didácticas Específicas y como esta iniciativa les permitió desarrollar a los y las docentes reunidas, lineamientos educacionales innovadores en tiempos de la árida pandemia por Coronavirus.

Por César Piñones Cañete / Profesor de Biología y Ciencias Sociales

¿Cómo los docentes podemos dar sentido y proyectar el trabajo en pandemia? Tiempos de balances en lo educativo, son estos días para muchos profesores y comunidades educativas. Análisis bastante distantes de lo que la autoridad ministerial propone a los educadores para pensar el regreso en marzo. Es así como durante la segunda semana de enero del presente año, un grupo de seis educadores de Copiapó, Choapa y Santiago, nos unimos para participar, junto a colegas de todo Chile y el extranjero, en el III Encuentro Nacional de Didácticas Específicas, organizado por la USACH.

Tras compartir nuestras iniciativas y apreciaciones entre los colegas asistentes al evento, quedó en evidencia el desacople entre las prácticas transformadoras que  conocimos y los lineamientos de rendición de cuentas que imperan en el sistema educativo chileno. ¿Qué salidas a esta tensión podemos imaginar y sobretodo concretar?

Proponemos el construir un repertorio de acción colectiva, comprometido con un proceso de autoformación personal y dentro de comunidades de aprendizaje autogestionadas y con liderazgos horizontales. Aquí la lectura reflexiva y la crítica capaz de proponer rutas de trabajo emancipadoras de la escolarización, resultarían primordiales, puesto que abren la posibilidad de interpretación del currículum y la nuclearización de objetivos de aprendizaje bajo temáticas socialmente relevantes o temas controversiales.

Temáticas hay muchas, pero en base a nuestra experiencia 2020 en la virtualidad y en co-docencia, co-investigamos con nuestros estudiantes, vía proyectos, la necesidad de avanzar en el conocimiento de la historia natural de nuestras aves, a partir de la ornitología ciudadana, el estudio y problematización del cuidado del agua en las zonas áridas, bajo un modelo hidrosocial y reivindicamos el papel del arte desde una mirada interdisciplinaria, utilizando la biodiversidad del Reino Fungi como modelo. En su conjunto, tres objetos de aprendizaje que en el currículum no están adecuadamente representados y que en base a la actitudes y comentarios de nuestros estudiantes y sus padres, resultaron gatilladores tanto de reflexión situada, como de genuinos procesos educativos. Más aún, nos permitieron construirnos como investigadores de nuestra propia práctica docente.

Si nos quedamos con el sentir de que esta pandemia debe pasar prontamente, para regresar a la normalidad del aula, estaremos desaprovechando la oportunidad de construir colectivamente. En una escuela individualista y mercantilizada, el trabajo mancomunado emerge como liberador y dador de esperanza en una escuela que sufre hoy de una aridez pandémica…

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