Conversando con un integrante del equipo que busca los paisajes olvidados del Río Copiapó

Por David Ortiz

En medio de la inauguración del Parque Kaukari con motivo de los 270 años de Copiapó como ciudad, han surgido diversas voces en la red en torno al real beneficio y el aspecto que tiene esta nueva área que se integra a la ciudad y que es parte de un proyecto mayor y a largo plazo.

Si bien existen voces críticas desde las redes sociales, en el discurso público tanto autoridades como personas ligadas a la discusión social, se muestran contentos con un proyecto que consideran importante, en una ciudad que carece de áreas recreativas de envergadura.

Más allá de las posturas y apreciaciones, lo que queda en evidencia es el problema del agua y el curso de un río que en la mayor parte de su tramo superficial está seco y ahora está en el centro de una discusión que en parte surge desde la nostalgia.

Una temática que no es nueva, y que de hecho capturó la atención de un grupo de estudiantes y profesores de la Universidad de Chile. Entre ellos el

Camilo Prats, arquitecto y delegado de la Facultad de Aquitectura de la Universidad de Chile
Camilo Prats, arquitecto y delegado de la Facultad de Aquitectura de la Universidad de Chile

arquitecto Camilo Prats, quienes desde mediados de este año están trabajando en lo que será el primer Atlas del paisaje del Río Copiapó.

De qué se trata, te lo contamos en la siguiente entrevista al arquitecto y profesor delegado en Copiapó de la Facultad de Arquitectura de la U de Chile, quien nos cuenta de un proyecto ad hoc para el tema del cambio de paisaje en el río del Valle de Copiapó.

¿Cómo surge el tema del Atlas del Paisaje en Copiapó?

Surge de la iniciativa de una profesora que es experta en el tema del atlas de paisaje y quería desarrollar un nuevo proyecto. Ella se llama Paola Velasquez y es quien está liderando la investigación. En su momento ella me consultó acerca de la posibilidad de hacerlo en Atacama como un territorio que podía ser interesante, y yo siempre tratando de abrir las puertas a todo aquel que quiera venir, sugerí el tema de Atacama. Así fue que planificamos una primera visita a terreno que todavía está en proceso y tuvimos un poco la idea de partir con el tema hídrico, con el manejo integrado de la cuenca, reconocer un poco esa dimensión. Tal vez una de las gracias que tiene esta metodología, que es un poco experimental, es que es el atlas del paisaje busca planificar en razón de los elementos culturales y ambientales, más que en razón de una esquematización de un gran “planificador”. Entonces tratamos de construir unidades paisajísticas, pero en razón de lo que normalmente el ciudadano percibe como unidades de paisaje.

¿Cómo van determinando qué son las unidades de paisaje?

Primero el atlas del paisaje lo que hace en su forma, es que te obliga como metodología a tomar el paisaje como un sistema completo. Entonces yo creo que en algún futuro nosotros vamos a terminar con el Desierto de Atacama como una unidad paisajística de manera integrada, pero por ahora, a mediano plazo sería la región. Como recién estamos en una etapa preliminar, decidimos enfocarnos en la cuenca del Valle de Copiapó, como un lugar donde el estrés hídrico está en un punto crítico, y donde el deterioro del paisaje hace que vaya cambiando bastante rápido, y ahí es donde lo que nos interesa es capturar esa transformación. Para eso es muy importante no solo el relato histórico, sino también el relato vivencial. Entonces es muy interesante describir fenómenos como el de un niño que nace en Copiapó y que tiene una percepción casi paradójica de lo que es un río, porque le hablan de un río que no tiene agua. A su vez el caballero de 80 años o los abuelos que vivieron en un Copiapó más antiguo, conocieron un río que era totalmente diferente, con mucha agua y otra flora, otra fauna. La misión de esto no es solo para la planificación territorial, sino que también para educar y sacar a la luz el tema del río, que según algunos autores locales, y lo hemos constatado un poco con las entrevistas en terreno, ha sido de alguna manera olvidado. De hecho, la trama urbana nunca ha estado muy enlazada en el borde río, sino que está más alejada. Pero sí la trama hídrica ha jugado un rol fundamental, sobre todo con los canales que pasaban y pasan en los lugares habitados.

¿Cómo es eso de los canales?

Los canales se han ido entubando o han ido desapareciendo y es raro, porque si uno mira lo que actualmente ocurre en Vallenar, ve que la gente ha reclamado por esta artificialización de los cursos de agua, están luchando para impedir que se cubran estos canales, mientras que aquí en el Valle de Copiapó es un proceso que se ve como prácticamente inevitable. No se cuestiona mayormente el por qué no se puede destinar un cauce para el uso recreativo, o por qué no se plantea el mantener un cauce ecológico mínimo. Esas son cosas que se ven como un poco entregadas. Esto lo digo en el sentido de que pareciera

Uno de los afluentes del Río Copiapó. Foto grupo de FB Atacama Verde.
Uno de los afluentes del Río Copiapó. Foto grupo de FB Atacama Verde.

que en el Valle del Huasco hay más conciencia respecto del valor cultural que puede jugar el agua, hay una defensa más dura, y aquí ha sido diferente lo que hemos podido observar, en el Valle de Copiapó. Esto lo digo en el sentido de, por ejemplo, el entubamiento de los canales, porque estos tienen un valor cultural, y eso va cambiando porque para volver más eficiente el tema hídrico a nivel agrícola. A raíz de ese objetivo se entuba, para evitar la evaporación. Entonces no se reconoce ahí otro valor, más allá de el de la eficiencia y eso lleva a una transformación del paisaje enorme. Ves ese relato en el discurso que va
surgiendo en las visitas a terreno del equipo. Nosotros buscamos a través del atlas mostrarlo, llevarlo a un nivel gráfico, dejarlo en evidencia, y esas son cosas que cartográficamente uno no suele constatar. Eso es lo que busca hacer un atlas, el dimensionar, educar y poner en evidencia.

¿Cómo interactúan con la comunidad?

Lo que a nosotros nos interesa no es solamente una cartografía plana, sino que una cartografía vivencial. Conocer de las profundidades que tenía el río, los olores, de sus aromas, de la fauna que se han perdido porque son dos cosas que se mezclan mucho en el Atlas del Paisaje, por un lado el tema cultural y  por otro lado el tema ambiental, que se entrelazan. Porque el tema ambiental es el contexto percibido, entonces es fundamental para la construcción cultural.

¿En ese sentido cómo podría repercutir en la calidad de vida del Valle de Copiapó?

Yo creo que hasta ahora la forma de ver la relación entre calidad de vida y agua, ha sido bastante miope, incluso en el tema “competitividad” de la ciudad, porque cuando uno ve la la dificultad de atraer y retener gente en la región, que es uno de los problemas que tiene Atacama. Esta relación está triangulada -de forma general- por tres cosas que son: calidad de vida, costo de vida y sueldo. Copiapó tiene muy buenos sueldos, pero tiene un costo de vida muy alto y claro, para algunos sectores sus sueldos se sobreponen a estos costos de vida, pero la calidad de vida es muy baja. Entonces, en general uno se pregunta ¿cómo una estrategia de desarrollo regional se propone retener gente si ni siquiera somos capaces de dar calidad del agua, o de tener áreas verdes? Yo creo que el agua tiene mucha más que ver con la competitividad regional que lo que muchos todavía visualizan. El agua sería un factor muy preponderante en lograr cambiar ese desarraigo que hoy existe en la población flotante, que no quiere invertir acá, sino que prefiere invertir en Serena, en Iquique, en  Santiago o vivir en otros lados. Entonces yo creo que el agua es un factor preponderante para el arraigo, no solo para tomarla, sino que para vivir los espacios. Copiapó de alguna manera siempre fue un oasis y ese fue su valor. Entonces matar esa condición de oasis es finalmente matar la condición que te permite la vida en medio de un desierto. Es paradójico que hasta ahora este aspecto no se haya estudiado. Aquí  el agua es un factor clave para entender el tema de la competitividad, y no solo en la producción sino también en el capital humano. <-

Fotos de Francisco Astudillo, Pedro Antonio Olivares y Alexis Jorquera Vargas, fueron extraídas del  grupo de Facebook Río Copiapó, Memoria Histórica10402893_657491680986206_7406709191779938670_n 1794572_569370739856853_5831407396062714713_n


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