Conversamos con la cineasta Javiera Véliz, quien rodará su primer documental en Totoral

Javiera Véliz Fajardo (1986) es parte de una de las familias más conocidas de Copiapó. Nieta de don Celestino Fajardo, destaca como cineasta y ha trabajado en producciones como “Ver es un Acto” (2010) y “Al otro lado del río” (2011). El año 2016 ganó FECICA en la categoría Pitching para proyectos en proceso. Conversamos de su historia personal con el cine y Atacama, además de nuevos proyectos. 

¿Cómo nace tu inquietud en el cine desde Atacama?

Soy de Copiapó y cómo tal las ganas de realizar en mi tierra es espontaneo. Hace unos años atrás realizando un cortometraje “Al otro lado del río” en donde hice la dirección de Fotografía y Producción me di cuenta que es aquí donde debo empezar a soñar y darle cuerda a mi imaginación. Poder tener la libertar de conocer el lugar y moverme con tranquilidad, entender la luz y el comportamiento de las personas. Para mi la inquietud es el cine, estar alerta para comenzar a filmar en cualquier momento,  y ahora Atacama me entrega esta posibilidad, sacar mi cámara y retratar lo que seguramente viví en la infancia, son estos olores, estos climas y entornos los que me hicieron regresar y darle un punto de partida a este documental que desarrollo.

Trabajaste en el film Joselito ¿Cuéntame de qué esa película de ficción?

Joselito es la relación de un hijo con su padre que luego la muerte de la madre deciden aislarse del pueblo, mientras ocurre la novena de la procesión del Nazareno. Cada día los cantos de la iglesia se hacen mas fuerte. su padre cada vez esta más deteriorado y Joselito debe asumir el rol de la madre, cuidando de él.  Su relación es tensa y solo se reúnen en compañía del fuego de su cocina, llega el día de la procesión y un trágico final se hace ineludible.

Ese fue tu debut en el rol de guionista. ¿Cómo fue el trabajo de realizar esa obra?

Fue maravilloso y al mismo tiempo ansioso. Al salir de la universidad decidimos partir a Chiloé. Conseguimos realizar la practica en un pequeño canal de televisión en Queilen. Ahí realizamos documentales en las islas de al frente y en el mismo pueblo. Conocimos a muchas personas en esos 6 meses, mientras investigábamos y  escribiendo, el guión fue mutando hasta el momento final del montaje. Fue un proceso lento, de mucha observación, de mucho sentir y empatizar con el espacio hasta poder decir que nos “achilotamos”, agarramos el ritmo de las personas, habían días que pasabas encerrado en la casa por la lluvia, o días en que no podías cruzar a la  isla de Acuy para grabar por el mal tiempo. Al comienzo nos costo acostumbrarnos pero al poco tiempo todos esos detalles nos fueron nutriendo hasta concluir con el guión.

¿Cuéntame otros logros que destacas de tu trayectoria?

Poder concretar mis sueños, el montar con Bárbara Pestan ( directora Joselito) nuestra productora Pocilga,  vamos de apoco realizando y logrando nuestros objetivos. Mi logro es construir y crecer en mi vida, que es el cine. Equivocándome y volviendo a partir. Tenemos unos cortos, todos realizados por nosotras y con el corazón puesto,  siempre vivo, dándole tiempo y ganas par concluirlo. Ahora estamos desarrollando un documental en Totoral,  titulado “Vivir allí no es el infierno, es el fuego del desierto. La plenitud de la vida que quedó ahí como un árbol”.  Es mi primer proyecto como directora, me tiene con mucha ilusión.

Ganaste este año el certamen de FECICA ¿Qué tal la experiencia?

Fue una gran satisfacción, el poder superar etapas. Para mi los pitching siempre han sido un lugar de nerviosismo y pánico pero esta vez todo fluyó y me sorprendí de mi misma, fue gratificante, no solo por el premio que  nos ayudó a perfeccionar nuestros equipos, sino el saber que vas quemando etapas y superándote. Es muy alentador que tu región crea en ti y ojalá que este incentivo continúe para que más audiovisualitas realicen sus proyectos.

¿De qué trata el proyecto?

Es un proyecto documental que llevamos desarrollando hace dos años. va sobre la vida de la comunidad de Totoral. Allí observaremos a estos hombres que en su mayoría superan los 65 años y  su relación con el desierto, la interacción con mantienen con su animales y el paso del tiempo. Quiero retratar a estos hombres que son para mi los últimos agricultores del desierto de Atacama.  Grabaremos

Totoral, un pueblo típico de Atacama.
Totoral, un pueblo típico de Atacama.

durante un año, en las cuatro estaciones del año para retratar la mutación del tiempo y como afecta en la vida del hombre.

¿Qué piensas de Totoral? Esa pequeña aguada en medio de la nada y tan alejada de centros urbanos.
Es lo maravilloso, un oasis en el desierto de Atacama. Un poblado que persevera y protege sus tierras. Un grupo humano pequeño y muy trabajador. En totoral viven aproximadamente 30 personas, son pocas las familias y en todas existe el pensamiento de cuidar y cultivar la tierra. Es un poblado que se manifiesta constantemente, lucha por sus convicciones y agradece de su entorno. Para mi son los últimos agricultores del desierto de Atacama.

¿Qué elementos tiene ese pequeño poblado que te llamaron la atención?

Sus árboles, la raiz de una comunidad que sigue despierta. Cada estación tiene su magia, su estado. todas las personas se movilizan realizando sus tareas, cada cual en su terreno y en una rutina que va mutando al igual que el tiempo.

¿Cuándo podríamos conocer los resultados de tu obra?

Este documental lo grabaremos por un año a contar de Julio. Esperamos tenerlo listo a fines del 2017.

¿ Tienes en carpeta nuevas producciones en Atacama?

Por el momento no,  solo el documental que nos mantendrá en la zona por un año más. Hace poco participé en el documental de Rodrigo Terreros y Jorge Arévalo. Fue una buena experiencia, el conocer nuevos sitios de Atacama y sobre todo nuevas miradas, puntos de vista y métodos de abordar una creación cinematográfica.

¿Cuál es tu visión de los cineasta de la región?

Aquí hay mucha gente que esta interesada en el cine, muchas personas que se mueven en torno a las creaciones tanto de películas, como series, publicidad, etc. Hay ganas de potenciarse y la mejor forma es uniéndose, no solo con la región sino también con los vecinos del norte y del sur. Al reunirse podemos mejorar en las distintas áreas y perfeccionarnos, el flujo de trabajo sería mas ameno y todos ganaríamos aprendizaje.

¿Mantienes contacto con algunos de ellos?

Conozco algunos compañeros de la región, como Rodrigo y Jorge que  me invitaron a su proyecto “La ruta originaria”,  espero continuar el vínculo y crear mas proyectos en Atacama.

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *